Filmografía Coreana: Jeon Tae-Il(A Single Spark)1995. Dictadura y trabajo.

“Su obligación es informar y denunciar la historia al observador, no distraerle mediante una bonita historia.”

 

 

foto: hystory.sffs.org

Jeon Tae-il (1995) se encuentra dirigida por el director Park Kwang-su, aclamado por su papel en el cine moderno de carácter independiente dentro de Corea. Sumamente cercano al movimiento estudiantil y duro defensor de los derechos y libertades dentro de la dictadura fundada por Sung Man-ri.

La obra se trata de una filmación biográfica, centrada en los derechos obreros faltos en una sociedad separada a finales de la Segunda Guerra Mundial y principios de la Guerra Fría, cuya única finalidad era conseguir la prosperidad económica aunque eso significara una reducción de los derechos civiles. Consideramos relevante conocer el trasfondo histórico, cultural e ideológico del director y el escenario donde se proyecta toda la trama para podernos hacer una idea del contenido de dicha obra, y así analizarla desde un punto de vista sociológico y de género.

La historia se remonta a la década de 1970, nuestro protagonista (Jeon Tae-il) se presenta como un trabajador en una pequeña empresa textil y activista de los derechos de los trabajadores acabando por inmolarse a la edad de 22 como protesta ante una sociedad que no ofrece ninguna garantía ni bienestar social. Él es testigo de las terribles condiciones de trabajo en que subyacen
tanto hombres como mujeres, ejerciendo el mismo esfuerzo con respecto al capital tecnológico de la producción. Estas condiciones incluyen la posibilidad de contraer tuberculosis, debido a la mala ventilación del recinto, junto con la inyección de anfetaminas para mantener a los trabajadores alejados del sueño y obligarlos a ejercer horas extras omitiendo cualquier tipo de compensación. Como es el caso de una joven que pese a estar enferma oculta su enfermedad para poder seguir trabajando temiendo a su despido forzoso. Hemos de tener en cuenta que por aquellos tiempos la marcha o el despido por enfermedad se procedía sin ayuda y no existía el período de baja laboral.

Kim Young-soo, estudiante en derecho, se obsesiona con la muerte de nuestro protagonista. Con el fin de comprender mejor a Jeon se entrevistó con personas que le ayudaran a saber más acerca de su vida como trabajador. La identificación de su propia identidad con Jeon se convierte en su raison d’être. Sin embargo, del mismo modo en que el protagonista se vio obligado a sacrificarse por un fundamento social, Kim se obliga en términos morales a también sacrificarse de alguna manera.

Así pues, el autor profundiza en el carácter de la sociedad coreana, pasado y presente, a través de las investigaciones de Kim Young-soo en un relato con pinceladas de ficción, una década después de su suicidio.

 

Por lo tanto, el lugar de trabajo o el concepto sindical en sí mismo queda como un protagonista más y a partir de éste se van entrelazando diferentes vidas dónde queda plasmada la lucha común entre mujeres y hombres junto con el propio estado coreano.

Si analizamos la obra en términos sociales y de género, cabe destacar que en 1970, las mujeres trabajadoras en las industrias manufactureras eran pagadas con salarios ínfimos y fueron especialmente mal pagadas en comparación con sus homólogos masculinos. (Moon, 2002:77)

Sin embargo, fueron ellas las que llevaron la antorcha del movimiento democrático sindical durante ese tiempo. La absoluta mayoría de los conflictos laborales relacionados con las luchas de sindicalización fueron encabezadas por las trabajadoras del sector textil, electrónico y otras industrias predominantemente femeninas que muestran una mayor resistencia a la determinación, la solidaridad y vehemencia que los trabajadores varones. (Koo, 2001:92)
Por otro lado, la situación de la mujer en el ámbito social era totalmente subordinado al hombre y a veces su voluntad desafiadora podía molestar al otro género. Es el caso que se muestra en la película cuando en plena investigación se le paga para que pare con sus estudios.

 

Del mismo modo, la edad y el estado civil fueron factores esenciales que afectaron al empleo de las mujeres. Las trabajadoras jóvenes y solteras representaban la gran mayoría de la fuerza laboral en el sector manufacturero. Mientras que las casadas mantenían su lugar en el hogar para la crianza de los hijos y cuidado al esposo en el sí de una sociedad patriarcal.

Para concluir, debemos mencionar como escena unificadora la muerte de Jeon Tae-il en medio del mercado, envuelto en llamas ante la impotencia de los civiles allí presentes, sumamente explícita y cargada de emoción contenida pero con un fin bien marcado; concienciar tanto a mujeres como hombres de las calamidades del mundo obrero y el descontento en una sociedad dictatorial. Por otra parte considero oportuno mencionar, que como cine independiente no nos ofrece la emoción fácil de la cual, se caracterizan muchas de las películas que conforman el panorama cinematográfico coreano, sinó que le da mucha más importancia al contenido o propaganda que el simple disfrute del espectador. Su obligación es informar y denunciar la historia al observador, no distraerle mediante una bonita historia.

Bibliografía:

Koo, Hagen. 2001. Korean Workers: The Culture and Politics of Class Formation. United States
of America: Cornell University Press.

Moon, Seungsook. 2002. Militarized Modernity And Gendered Citizenship in South Korea.
United States of America: Duke University Press.

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